Imágenes
Santiago Eximeno
Ed
itorial
Parnaso - Vórtice
Novela. Inédita. Noviembre 2004
179 páginas. Precio: 9 €

 

 

El grupo editorial Parnaso es un joven y dinámico colectivo que inició su andadura el año pasado editando una revista dirigida a jóvenes escritores. No contentos con ello, promovieron un exitoso certamen literario y recientemente han dado el paso adelante de fundar una colección especializada en género fantástico dedicada a autores prometedores, de la que este libro es el primer número. Por si esto fuera poco, tienen el descaro de anunciar nada menos que las próximas 7 entregas de la colección, de prevista cadencia mensual (hazaña hoy día sólo detentada por la revista Asimov). Una ambiciosa apuesta a la que deseamos la mejor de las suertes.

 

El volumen posee una factura impecable, en la que paradójicamente sorprende de forma negativa la surrealista portada en tonos ocres y azules, que lleva por explícito titulo “parto antinatura” (una especie de insecto que revolotea sobre un cubo de deshechos sostenido por un brazo que sobresale de un pie sentado en una butaca). En realidad, si es fallida no se debe al diseño sino a la polémica ilustración, de un libro por otra parte excelentemente ilustrado con grabados de Ray Respall Rojas que recuerdan bocetos de El Bosco y Dalí (entrañables sus aviones y barcos de papel, que nos retrotraen a la infancia); desgraciadamente, ninguno de ellos parece válido para portada.

 

Por su parte, el autor, Santiago Eximeno, es un personaje inquieto. Alterna la escritura, en la que ha cultivado variados géneros, con la edición de revistas electrónicas (e-zines) como Qliphoth o Efímero, de confesa afinidad con la fantasía oscura. Vencedor del premio Ignotus de relato del año pasado, ha sido recientemente elegido seleccionador de la próxima antología Visiones de la AEFCFT.

 

Como en una bradburiana feria de los horrores, Eximeno da la bienvenida al lector a su siniestro mundo de pesadilla. Sombras que se alejan de la brillante realidad, criaturas atormentadas, ambientes opresivos, secretos que aflorarán en el supremo instante de agonía final… un conjunto de historias protagonizadas por unos personajes fracasados y sumidos en una espiral autodestructiva, surgidas tanto de la imaginación literaria como del homenaje al séptimo arte, del cual el autor se confiesa gran apasionado. Una fórmula que presenta tres historias unidas por un nexo común: “Ellos”. Pero, ¿quiénes son “ellos”? Quizá aquellos que se esconden, socavan nuestros pensamientos más íntimos y nos sumen en la indiferencia y/o temor hacia el prójimo… o quizá seamos nosotros mismos o, tal vez, todo eso o nada de ello. Pero dejemos que el lector lo descubra por sí mismo.

 

 Valoración: 7

 "Imágenes", de Santiago Eximeno

Andrés Vergara fue un niño superdotado que eligió el campo profesional de la psiquiatría para poder estudiar a sus inferiores. Sus estudios le condujeron a la obsesión por querer retratar la mente humana, para lo cual desarrolló un curioso prototipo. Pero, tras un aparatoso incendio iniciado en el laboratorio de su propia casa, fue internado en una institución mental acusado de intento de suicidio.

 

Julio Gómez es el psiquiatra encomendado a su tratamiento. Al parecer se trata de un caso claro de esquizofrenia, pero desde un principio sabemos que algo no encaja: la sensación de deja vu que le provoca el hospital, su cleptomanía, detalles aparentemente anodinos como no recordar cuándo volvió a fumar, una maleta que no parece haber sido hecha por él, la desaparición de determinados objetos personales hallando a cambio otros que no le son propios… pero, sobre todo, la sensación de familiaridad hacia un paciente al que no conocía previamente. Cuando la realidad empiece a transformarse en una amalgama de alucinaciones cada vez más intensas, tomará conciencia de que la única forma de comprender lo que le está sucediendo pasa por enfrentar a su paciente y desentrañar su oscuro pasado.

 

En esta novela corta (y siguientes relatos) la intromisión del elemento fantástico socava una narración que aparentemente estaba transcurriendo por derroteros realistas. Eximeno no es el estilista de sus cuentos de fantasía oscura; carece de la atmósfera de aquellos, acaso su principal virtud junto con la concisión y ritmo encadenado hacia el desenlace final. Por el contrario, centra su interés en dotar de naturalidad y realismo a la narración, utilizando metáforas, imágenes y escenarios mucho más prosaicos, que no buscan provocar en el lector sentido de la maravilla sino inquietar. E, incluso, se permite chistes privados y guiños a su propia obra. Como consecuencia de ello, su estilo baja bastantes enteros, aunque gana en componente especulativo: ¿Está sufriendo el angustiado protagonista episodios esquizoides -propios o inducidos- o, por el contrario, empieza a ver la realidad tal como es, tal como la recordaba?

 

El relato debiera haberse centrado en la esquizofrenia, con ese genial doble giro argumental que recuerda a El corazón del ángel. En este caso, el añadido de “ellos” -a mitad de camino entre La invasión de los ultracuerpos y ¡Están vivos!- sobra por incoherente (aunque bien merece un relato aparte). De hecho, si la narración describe dos hechos casi idénticos, uno en presente y otro en pasado pero recordado sobre la marcha, habría sido magistral que ambos hubieran sido en realidad el mismo, jugando con la locura de forma más arriesgada y caótica. Porque, desgraciadamente, lo que empieza siendo una sugerente historia de terror psicológico termina convirtiéndose en una especie de batiburrillo de ciencia ficción de serie B.

 

 Valoración: 7

 "La séptima galería", de Santiago Eximeno

Tomás es un minero hijo de minero, que no conoce otra forma de ganarse la vida. Un perdedor sin presente ni futuro que alterna largas jornadas laborales con solitarias noches en la cantina, siempre lejos del calor del sol. Cierto día un viejo compañero le advierte sobre una presencia extraña en la mina y su inquietud se acrecentará cuando sea testigo de una escena estremecedora en una galería contigua, la misma a la que el ingeniero le ha ordenado trabajar al día siguiente.

 

El relato ofrece una curiosa mezcla de géneros: al argumento de posesión alienígena de factura clásica se une una ambientación casi costumbrista, que se refleja en un vocabulario acorde con unos personajes marcados por el lugar y época que les tocó vivir: una mina asturiana durante la dura posguerra, una familia desestructurada, un ambiente de mísera pobreza. En este sentido, a pesar de su previsibilidad y explícito final, es la narración más satisfactoria del libro y la que mejor atmósfera posee.

 

Como detalle anecdótico, es curioso que el viejo minero que advierte a Tomás se llame precisamente Andrés, como el protagonista del relato anterior; coincidencia o guiño cómplice, el nexo de unión no puede ser otro que argumental, no entre personajes, dada la diferente época en que se ubican.

 

 Valoración: 7,5

 "Islas de agua dulce", de Santiago Eximeno

Como muchos en la gran ciudad, el protagonista de esta historia es un hombre solitario, sin amigos con los que comprometerse y una visión egoísta de la vida. En apariencia, “una buena persona que no se mete con nadie”, pero que evita hacerse cargo de su padre enfermo de Alzheimer sin apenas remordimientos; un hombre de éxito con un único punto débil: un temor irracional a la degeneración mental (el título evoca los escasos momentos de lucidez del enfermo en el vasto océano del olvido). Sin embargo, la distante relación que mantiene con el resto del mundo salta en pedazos cuando conoce a Teresa, de la que se enamora perdidamente con una pasión en él desconocida. Tal hecho le obliga a un replanteamiento de su vida, y con ello retornan los sentimientos de culpabilidad hacia su abandonado padre y la obligación de visitar a los de Teresa, en un idílico pueblo que oculta un oscuro secreto.

 

Historia que nos habla sobre la debilidad humana, las diferencias generacionales: el sentido de familia de nuestros padres, el egoísmo de la generación actual, el desmoronamiento del concepto de familia… pero también sobre el amor y una especial forma de entender la redención por amor. Pero es demasiado irregular, no profundiza en ninguna tesis y se limita a esbozar un final inesperado. Si bien es cierto que desarrolla más el enigma extraterrestre, ofreciendo una imagen más amable y simbiótica de la invasión (más cientifista), se desaprovecha buena parte de su potencial al no profundizar en aspectos clave tales como que los felices habitantes del pueblo parecen ser mucho más humanos que el propio protagonista. Una pena.

 Valoración: 6,5

 "Ellos", de Santiago Eximeno

Este original poema en prosa, adaptado del célebre escrito de Brecht, constituye el nexo de unión de las tres historias anteriores. Sin embargo, no se muestra enteramente coherente con la visión que en éstas se da de “ellos”, posiblemente porque el poema sea anterior y su propósito diferente. Así, “ellos” se relacionan sin problema con los sucesivos protagonistas (y resto del mundo) y conservan (al menos parte de) sus sentimientos, tal como se aprecia en “Islas…”.

 

La alienación, el miedo, el temor al otro o lo que es distinto, puede hacer que cambiemos, canjeando libertad por seguridad, defendiendo una mal entendida individualidad, convirtiéndonos en algo distinto a aquello que deseamos. Siendo finalmente uno de “ellos”.

 Valoración: 7

<Adquiere tu ejemplar>

<Página principal>