

Información de contraportada:
Principio de los tiempos. Dios crea la Tierra, los animales, las plantas… y el Hombre. ¡Craso error! Este hombre resulta ser un plasta insoportable. Así que Dios crea a la Mujer para compensar. Y la hace tan perfecta que todos los seres la adoran. Todos menos uno: Adán. Cuando Satán llega al Edén se enamora también de Eva, y engaña a Dios para que acepte un pacto por el que las almas de aquellos que le desobedezcan vayan al Infierno. El pacto pasa factura, y aunque Dios evita mediante un truco diabólico que la propia Eva vaya al Infierno, su auto-estima queda rota y se retira a la Nube de lo Nebuloso.
Pasan las eternidades y el Cielo se ha convertido en el feudo de los enemigos acérrimos de San Pedro, quien ha estado amañando el Juicio Final con fines secretos. Huye del Cielo y se dirige al Infierno unos días antes del Apocalipsis con una misión oculta: engañar al mismísimo Diablo para evitar su propia condena. Pero hay alguien que conoce sus planes… La acción se desarrolla de una forma trepidante, con un Satán chamuscado y malherido, pero magnífico y desafiante, colgado de Eva; un San Pedro desaliñado, amargado y rebelde; un San Jorge con dos dedos de frente y majareta; las serpientes del Edén; un Santo Bebé demente; una Virgen con un secreto estremecedor; y un largo etcétera de ángeles, demonios y monstruos insólitos, todos, incluida la Bestia, con sus propios sueños, hasta que llegue la batalla final que cambiará para siempre el Más Allá.