Portal Literatura Fantástica

Libros publicados en 2014

Steelheart

«Steelheart» es la primera entrega de la trilogía Reckoner, una serie protagonizada por una especie de vengadores humanos que combaten a unos supervillanos dotados de poderes especiales. Una novela trepidante repleta de adrenalina, que incluye grandes escenas de acción y una misión imposible que llevar a cabo, además de algunos interesantes dilemas filosóficos que funcionan como enseñanzas morales, en la línea de afrontar con resolución las consecuencias de las decisiones tomadas, repudiar la venganza o estimar si un mal propio compensa acabar con otro superior ajeno. Tampoco falta la relación de amor-odio con una chica explosiva pero la impresión final es que nos encontramos ante una obra de tono más ligero y juvenil que el resto de su producción

Steelheart

Brandon Sanderson es uno de los escritores de fantasía más prolíficos y de mayor éxito comercial del momento. Habitual número uno del New York Times, sus imaginativas y dinámicas tramas aportan un aire renovador a los –con frecuencia anquilosados- temas habituales del género. Es, por tanto, un narrador de gran popularidad capaz de arrastrar al terreno fantástico a multitud de lectores jóvenes y veteranos que echan en falta argumentos más modernos y ajenos a los universos medievales idealizados repletos de criaturas feéricas.

 

Además de su originalidad, capacidad adictiva, brillante épica y empatía para con personajes, situaciones y mundos, entre sus señas de identidad encontramos una forma muy particular de enfocar la magia, un sistema diferente para cada escenario (serie) que plantea desde un punto de vista siempre “racional”.

 

En su obra cabe destacar las novelas independientes «Elantris» (2005), «El aliento de los dioses» (2009) y «La espada infinita» (2013); la tetralogía de Nacidos de la Bruma, integrada por «El imperio final» (2006), «El pozo de la ascensión» (2007), «El héroe de las eras» (2008) y la precuela «Aleación de ley» (2011); la serie «Legión» (2012); y la ambiciosa decalogía La Guerra de las Tormentas, de la que hasta el momento solo se ha publicado en nuestro país el primer volumen titulado «El camino de los reyes» (2012); sin olvidar, por supuesto, la conclusión de la famosa saga de La Rueda del Tiempo, creación del malogrado Robert Jordan. La mayoría de estos libros ha sido publicada en España por la colección Nova de Ediciones B, quien también informa de la pronta publicación de «The Rithmatist», aunque el escritor norteamericano anuncia además la continuación de casi todas sus series para alegría de sus muchos incondicionales.

 

«Steelheart» es la primera entrega de la trilogía Reckoner, una serie protagonizada por una especie de vengadores humanos que combaten a unos supervillanos dotados de poderes especiales; a «Steelheart» le seguirá «Firelight» (prevista para 2015) y «Calamity» (2016). El trasfondo de esta historia se sitúa unos diez años atrás, cuando Calamity –un cometa atrapado por la gravedad terrestre, aunque no es descartable un origen artificial- hizo su aparición en el cielo de la Tierra y algunas personas empezaron a adquirir, de la noche a la mañana, poderes extraordinarios. Fueron llamados Épicos, y tras diversas guerras que asolaron el mundo, subyugaron a los escasos supervivientes. En la ciudad de Chicago Nova, un tirano llamado Steelheart se ha autoproclamado dueño y señor, esclavizando vilmente a sus habitantes. Posee una fuerza increíble, puede volar, lanzar rayos de energía y transformar cualquier materia inanimada en acero; de él se dice que es invencible, que ninguna bala o explosivo puede herirle, ningún fuego abrasar su piel. Nadie se atreve a desafiarlo… salvo los Reckoners, un grupo clandestino de simples humanos armados con su inteligencia y determinación, además de todo tipo de armas y dispositivos de alta tecnología.

 

El relato comienza con David Charleston, de solo ocho años de edad, siendo testigo del brutal asesinato de su padre a manos de Steelheart, un hecho que marcará para siempre su vida (y da lugar a la típica obsesión a partir de la cual gira todo el argumento). Los Épicos cuentan ciertamente con poderes fabulosos, pero no son invulnerables y David tuvo la increíble oportunidad de ver sangrar al semidiós, una muestra de debilidad que el Épico saldó arrasando por completo el lugar y segando la vida de cuantos allí se encontraban. Una matanza gratuita e indiscriminada, pero también una gran demostración de poder ante la cual nadie osó oponerse en adelante.

 

David creció en el orfanato alimentando su odio hacia los Épicos y estudiando en secreto su comportamiento con el objetivo de descubrir sus puntos débiles y poder así exterminarlos algún día. Una década después, espera unirse a los Reckoners y vengar la muerte de su progenitor, pero la tarea no se revela sencilla: Steelheart es un ser paranoico que apenas se deja ver en público y oculta celosamente su paradero, siembra el terror allí por donde pasa -difundiendo, incluso, rumores exagerados acerca de su crueldad-, pero también se preocupa por sus súbditos, al edificar un oasis de estabilidad y prosperidad en unos Estados Unidos Fracturados por las luchas intestinas. Un auténtico enigma.

 

 

«Steelheart» no es una novela de superhéroes sino de supervillanos, una historia de superación personal y lucha por la libertad con una moraleja evidente: cuanto mayor es el poder acumulado, mayor la inclinación a utilizarlo para fines egoístas. Por esa razón en este relato no existen los Épicos benévolos (al menos, los Épicos que emplean sus poderes para hacer el bien), dado que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”. No es extraño, en consecuencia, que los Épicos demuestren una absoluta falta de humanidad, carezcan de cualquier atisbo de moral o conciencia y se consideren por encima de la ley. Afortunadamente, en las obras de Sanderson rige el principio de equilibrio y para lograr un gran poder (o magia) es necesario pagar un precio; en este caso, la existencia de al menos un punto débil -un objeto, material, estado mental o acción-, que permite despojar momentáneamente al Épico de su fortaleza, lo que convierte a sus historias en aventuras terriblemente divertidas.

 

El relato reproduce con bastante acierto la imagen del cómic clásico de superhéroes, con multitud de guiños y homenajes a grandes personajes como Spiderman o Batman, y escenas de acción de indudable sabor cinematográfico. Siguiendo esta estela, resulta lógico bautizar a los Épicos con nombres rimbombantes y un tanto ridículos: Deathpoint, Faultline, Firefight, Snowfell, Armsman, Lightning… semidioses que cuentan con poderes muy diversos, desde la precognición (Fortuity), la capacidad de modelar tentáculos de tinieblas y sumir en la completa oscuridad a toda una ciudad (Nightwielder) o generar energía suficiente como para alimentar una central eléctrica (Conflux). Estos tres últimos conforman el Círculo Interno de Steelheart, sus lugartenientes, pero entre sus filas se cuentan también Épicos mentalistas, hipnóticos, ilusionistas (capaces de proyectar imágenes irreales), incorpóreos, con capacidades físicas aumentadas o dotados de invencibilidad suprema. En este terreno, la imaginación del autor resulta portentosa.

 

La ciudad de Chicago Nova donde tiene lugar la acción merece un capítulo aparte. Una megalópolis subterránea excavada en el puro metal, resultado de la Gran Transformación llevada a cabo por la ira de Steelheart. Un oasis de civilización (agua, comida, electricidad, orden) en medio de un caos de territorios en disputa entre diferentes Épicos y grupos paramilitares, gobernada por uno de los sujetos más poderosos y herméticos de Norteamérica. Sin duda, un escenario ideal en el que plantear el enfrentamiento entre un gran Épico y Reckoners provistos de alta tecnología procedente del mercado negro: armas energéticas, vehículos adaptados, chaquetas con campos de fuerza que repelen las balas, tensores (guantes capaces de abrir agujeros en la pared), dispositivos de regeneración rápida de heridas, cinturones gravatónicos para el transporte de objetos pesados, y un largo etcétera.

 

«Steelheart» es una novela trepidante repleta de adrenalina. Un completo pasapáginas dotado de un ritmo frenético, capítulos acelerados y continuas sorpresas, que culmina en un desenlace tan emocionante como sorpresivo. Su estructura narrativa es sencilla, básicamente una única línea argumental enriquecida con diálogos chispeantes, chistes fáciles y frecuentes guiños con los que enganchar al entregado lector. El dibujo de personajes es ciertamente estereotipado y el lenguaje contiene abundantes expresiones coloquiales, en donde la ironía es rey; abundan los deus ex machina y algunas incoherencias científicas de las que el autor es plenamente consciente pero no impiden que se decante por el más puro espectáculo.

 

La obra incluye grandes escenas de acción y una misión imposible que llevar a cabo, con avances y retrocesos que refuerzan su verosimilitud, además de algunos interesantes dilemas filosóficos que funcionan como enseñanzas morales, en la línea de afrontar con resolución las consecuencias de las decisiones tomadas, repudiar la venganza o estimar si un mal propio compensa acabar con otro superior ajeno. Tampoco falta la relación de amor-odio con una chica explosiva –Megan– pero la impresión final es que nos encontramos ante una obra de tono más ligero y juvenil que el resto de su producción.

 

La traducción de Rafael Marín y el prólogo del veterano Miquel Barceló suman valor añadido a la edición española, y quedamos a la espera de que las futuras entregas de la trilogía resuelvan los muchos misterios planteados: ¿cómo y por qué surgieron los Épicos? ¿Tuvieron algo que ver los ensayos de experimentación sobrehumana llevados a cabo en laboratorios militares? ¿Qué papel, pasado y futuro, juega Calamity? ¿Aparecerán nuevos y más poderosos Épicos?

 

 

Volver a Literatura Fantástica

eXTReMe Tracker ¡CSS Válido! Valid HTML 4.01 Transitional Icono de conformidad con el Nivel Doble-A, de las Directrices de Accesibilidad para el Contenido Web 1.0 del W3C-WAI Acceso a la Web de la editorial